Danang, centro de Vietnam, según la guía lonely planet es la ciudad más de moda de Vietnam. Maldita guía. Como tenemos bastante tiempo le hemos dado la oportunidad un par de días, pero hemos de decir que no nos ha gustado mucho. Ya nos pasó la época de ir a Salou.
Todo comenzó con mal pie. En el aeropuerto el cajero del banco HSBC nos traga la tarjeta. El banco HSBC no contesta al teléfono de atención al cliente al que te dice que llames el propio cajero. Los vietnamitas del aeropuerto también llamaron por nosotros con el mismo resultado, bien!. Bueno espero haberlo solucionado correctamente a través de la llamada internacional a mi banco y que me devuelvan el dinero que supuestamente he retirado.
El taxista que nos baja del aeropuerto (cogemos la compañía de taxis sugerida por la guía de viaje antes mencionada) no hace gala para nada del buen talante que nos habían mostrado hasta ahora sus paisanos y tras una pequeña carrera nos aplica unos suplementos que la hace la mas cara carrera de taxi que hemos pagado hasta el momento. Aún así el coste para nosotros no es demasiado caro. Pagamos.
Llegamos al Hotel que teníamos reservado pero la habitación no se ajusta a lo contratado. Aceptamos la cuarta habitación que nos enseñan.
A estas alturas estábamos ya de Danang un poco hasta las pelotas. Parece que para los Vietnamitas pueda tener gran atractivo. Vamos a dar una vuelta, respiramos hondo y salimos a la calle. Grandes rascacielos están en plena construcción. Nos dirigimos a la rivera donde parece que se agrupa el atractivo de la ciudad. Hace calor pero no hay humedad, es mas llevadero que en Hanoi. El cielo es azul y VEMOS POR FIN CLARAMENTE EL SOL!!.
De nuevo pateando la ciudad comprobando que la gente aguanta el calor a la sombra, esperando que llegue la noche.
El mercado de Danang es bastante grande y en el hay todo tipo de productos como en cualquier mercado; flores, frutas, verduras, pescados, mariscos, algunos bichos y todo lo anterior conservado por diferentes métodos, seco, salado, envasado, en licor... El olor llega a ser muy fuerte en algunas zonas para nuestras narices ajenas.
Descansando en el hotel comprobamos el precioso cielo sobre la Catedral, es una zona con un gran clima. Las playas están a pocos kilómetros pero pensamos visitarlas mas adelante.
Llega la noche. Como ocurre en algunas de las ciudades que vimos en China, se encienden las luces de navidad. El dragón del puente sobre el río Han se cubre de fuego, verde, rojo, azul,... Puentes, aceras, carreteras, árboles, fuentes sin agua, todo cubierto de cambiantes bombillas y neones, luces y luces. Parpadeos y destellos. Y canciones a todo volumen, en los barcos que te dan un paseo por el río, La siguiente canción a tres metros, en un puesto ambulante. Los locales mezclan su música con la del siguiente pub, entre ellos y con los pitidos constantes de las motos y coches. La música pop oriental se emborrona con la música occidental. La vida nocturna puede que sea interesante para algunos, pero nosotros tenemos un buen dolor de cabeza.
Nos retiramos a una zona mas tranquila donde por cuatro perras cenamos exquisitamente. No paramos de probar nuevos platos, estos últimos muy ricos Un buen final para llevar un recuerdo agradable.
Mañana nos vamos a Hoi An. Ya hemos apalabrado un coche, pero con tanto calor y aires acondicionados nos llevaremos de aquí otro compañero, un buen resfriado. Esperamos que no aumente y nos estropee la próxima parada que es bastante prometedora.
