Wroclaw. Esta es una ciudad de nombre impronunciable (algo asi como "Vrosuaf") que en español la llaman Breslavia. Al contrario que nos paso con Poznam, esta si que nos ha dado mucho juego. Le hemos dedicado cuatro días y en cada uno de ellos hemos descubierto una ciudad diferente. Tanto es así que nos ha parecido ver muchas ciudades en una. Una ciudad tradicional, una moderna, una ciudad para el clero, una ciudad universitaria, ... incluso una ciudad para los enanos, espero que a lo largo de este post entendáis de qué os hablo. Es a pesar de no estar incluida en los principales circuitos turísticos sin duda una ciudad para ver y para disfrutar y eso hemos hecho.
Para empezar, ya no soportamos los hoteles, por el mismo precio o incluso menos, en este país tienes unos apartamentos de p.m. muy bien montados, situados y decorados, y en ellos puedes estar a tu bola, comer lo que te prepares disfrutando de los mercados locales y eso a nosotros nos va pero que mucho mucho.
Este es el nuestro, o parte de él claro (falta la cocina y el baño):
Con un pequeño toque personal se está como en casa, o mejor incluso:
Y este es el mercado que tantas alegrías nos ha proporcionado:
Fruta fresca y verdura de lo mejor, unas setas riquísimas y fresquísimas y baratísimas, quesos del país e internacionales, pescado (no mucho pero si buenísimo salmón) y carne de primera, flores, cafés y demás viandas y artilugios. Lo que nos gusta un buen mercado!. Es que cuando pasas bastante tiempo fuera de casa te hartas de comer en italianos, kebabs, e incluso de los restaurantes "buenos". Generalmente por que no lo son y cobran demasiado por cosas que no lo merecen en absoluto. Además nuestra pasión por la comida y la cocina nos hace disfrutar mucho mas cuando podemos comprar y comparar el producto y manipularlo en primera persona.
Esto es una de esas cosas que nos está volviendo locos todo el viaje. ¿Sabeis lo que es? Pues al precio al que está, es uno de esos lujos del que no podemos prescindir.
Pero dejemos a parte la gula y conozcamos un poco mas esta city. Una especie de Venecia polaca cuyo centro está atravesado por el río Odra Gorna y que forma un montón de islas interiores con innumerables y bellos puentes. Con una historia nada aburrida, como el resto de ciudades polacas y por supuesto casi destruida al 70% por los alemanes en la II Guerra Mundial. Actualmente reconstruida casi por completo luce realmente espléndida. Así era en el Renacimiento:
Así la dejaron sus queridos vecinos alemanes:
Y así luce a día de hoy:
| El Ayuntamiento es un edificio impresionante de estilo gótico cuya fachada combina esculturas y pinturas. |
| En el sótano del edificio sigue funcionando una cantina desde que en el siglo XIII, el principe Enrique IV concedió al consejo el monopolio de la venta de vino y cerveza. |
La plaza, o mejor dicho el conjunto de plazas sigue el estilo de las de las otras ciudades del país pero es mas monumental. El conjunto ocupa unas cuantas hectáreas.
| Entre los elementos del mobiliario urbano encontramos este dedicado al intercambio de libros. |
El primero lo encuentras por casualidad pero luego empiezas a fijarte un poco y te das cuenta de que hay un montón de enanos desperdigados por toda la ciudad. Son preciosos de verdad y hacen la delicia de niños y mayores.
En el interior de Santa Isabel la altura de las bóvedas también llama la atención.
Los enanos no son las únicas esculturas de la ciudad. Todo lo contrario, la ciudad está plagada de ellas y las hay de todas las épocas. En un bonito pasaje medieval del stare miasto hay un montón de ellas que representan animales.
Por hoy ya hemos andado mucho asi que hacemos la compra y nos vamos para el apartamento dando un paseo por la ajardinada rivera que nos obsequia unas vistas estupendas de la isla de la catedral (la ciudad de los curas).
Hoy el día es frio y lluvioso pero eso no va a impedir que nos demos otra nueva pateada. Nos toca cruzar puentes y dirigirnos al otro lado de la rivera y a las islas de la ciudad de los curas.
El seminario.
La catedral. Impresionante por fuera y por dentro.
Nuestro ya querido San Juan de Nepomuceno. Si ese al que tiraron por el puente de Carlos V en Praga y cuya lengua quedo incorrupta por no contar un secreto real. Que inventos tiene la iglesia!! Su leyenda puede verse también en este impresionante monumento que encontramos en esta incesante sucesión de iglesias y puentes que conforman nuestro recorrido de hoy.
Resulta irónico encontrar estos libritos a la entrada de las iglesias. Ya lo decia Karl Marx: el opio del pueblo...
| Al principio solo era en París pero ahora es ya un poco chirriante este reclamo turístico de poner candados en los puentes ... |
Regresamos a la zona vieja del otro lado del Oder, pero ahora nos dirigimos al barrio de la Universidad. Lo primero que vemos son mas Iglesias... San Matias y San Vicente.
El edificio de la Universidad de los jesuitas es impactante:
En su interior visitamos varias aulas, oratorios, exposiciones ... Esta universidad ha dado al mundo numerosos premios Novel y en sus aulas también se formó el compositor alemán Johannes Brahms.
Por último subimos a la torre de los matemáticos para ver la ciudad desde las alturas.
En nuestro deambular por la ciudad hemos visto también que la Ópera de Breslabia tiene una magnífica programación y aunque hemos oido a los cantantes ensayando desde el exterior del edificio, no hemos podido entrar y es que en agosto no hay Teatro decente en el mundo que oferte ningún título. brbrbr
Para terminar hemos visitado la enorme pintura panorámica del siglo XIX que representa en 360º, la batalla de Raclawice que tuvo lugar en 1794 entre los ejércitos polaco y ruso. Para orgullo de los polacos fue una de las pocas batallas que ganaron los paisanos y que inició el orgullo patrio en este país.
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