Puno-Cuzco

De nuevo en el autobús, no tan cómodos, haciendo el trayecto de Arequipa a Puno. El bús petado. Bonitos paisajes. El viaje se hace largo.  Detrás de nosotros viaja una madre con su niño. El pobre no parece que tenga más de tres años y tiene mucho aguante. Formal, no se queja, apenas se mueve, pero no es el lugar adecuado para él. A las seis horas, ya de noche, parece que no llegaremos nunca. Cuando ya nos acercamos a Puno la madre no sabe que mas artimañas utilizar para apaciguar al pequeño que había pedido caquitas ya hacía rato. Primero vomitó. El olor era intenso y el camino lento y con muchas curvas. Luego vomitó la madre. El niño se cagó. La madre lo mantuvo lo más quieto para que la peste no se removiera. Por fin llegando al pueblo, el hijito volvió a vomitar y a cagarse… Llegamos.


El aire nos trae la energía de un pequeño pueblo que nos depararía algunas muy gratas sorpresas.
A la mañana siguiente fuimos al puerto y cogimos un barco con guía que nos llevó a ver las islas flotantes de los Uros. Es la excusa perfecta para navegar por el lago Titikaka que con sus 3.800 m de altitud, es el lago navegable más alto del planeta.

























Los Uros construyeron sus peculiares islas con grandes juncos (totora) hace siglos para escapar de otros pueblos hostiles. Hablan aimara y quechua para comerciar al trueque con su pescado. En la actualidad su modo de vida atrae al turismo lo que da a estos humildes pobladores una interesante fuente de ingresos. Aunque a los abuelos de la comunidad se ocultan de las fotos para que los visitantes no les roben el alma.

















De regreso a Puno entramos en el polideportivo donde se celebra un multitudinario festival donde niños de primaria demostraban su conocimiento en las danzas folclóricas locales para deleite de sus afanados profesores y de sus familias.






















Tragos dignos de un tres estrellas Michelin.
Antes de regresar al Hotel  las calles principales de Puno nos sorprenden con buena hostelería. Locales animados y auténticos. Música en directo. Folclore indio, banda municipal, grupos rock ... y más. Todo esto vimos en este pequeño pueblo, desde el que se ha hecho tradicionalmente el contrabando con Bolivia.











Otro cómodo pero largo viaje para ir de Puno a Cuzco. Una parada a  mitad del camino, para ver unas impresionantes vistas. La aridez del terreno parece ir desapareciendo poco a poco. Poderosas montañas sobresalen en la llanura de la pampa peruana.

























Estaremos solo hoy en Cuzco, luego iremos a ver el Valle Sagrado de los Incas y de regreso podremos ver Cuzco con más detalle. Pero la buena impresión que nos ha dado hace que ampliemos nuestra futura estancia aquí.
































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