Y por fin Machu Picchu

En la cima de una escarpada montaña, los Inkas construyeron uno de sus mas importantes asentamientos junto con los terrenos de cultivo en terrazas necesarios para alimentar a sus moradores. Desde el valle nada hace sospechar lo que se oculta por encima de las nubes. No es extraño que a los españoles se les pasara por alto expoliar este magnífico lugar que quedo perdido en el tiempo hasta que el agricultor local Melchor Arteaga condujo al arqueólogo norteamericano Hiram Bingham en 1911 a la ciudad perdida de los Inkas. El grado de conservación es magnífico, las construcciones en piedra y el lugar donde están demuestran un dominio de la ingeniería mas que sorprendente y en cuanto al pulido y ensamblado de inmensos bloques de granito, en la canalización del agua de un manantial, el sistema de evacuación de aguas para las grandes lluvias que caen a partir de enero, ...

Parece mágico haber construido una ciudad inaccesible sobre unos riscos verticales altísimos, ocultos entre las nubes. Parece realmente la ciudad de los dioses. De hecho muchas de sus construcciones tienen un marcado carácter ceremonial y se considera además una de las residencias de descanso del Inka soberano Pachacútec en el siglo XV.

Aguascalientes. Sobre las seis de la mañana ya estábamos haciendo una de las colas mas largas que he visto en mi vida, para coger los autobuses que te llevan a la cima. La verdad a eso de las 12 de la mañana la cola casi desaparece. O sea que se puede hacer sin agobios mas tarde, pero es como lo de la cola del avión que todo el mundo se pone a la del embarque una hora antes, aunque tengas ya el asiento cogido. La afluencia turística es masiva pero con un poco de paciencia en un par de horas ya estás arriba. Una vez en la ciudad perfectamente pudimos recorrerla sin agobios. Cogimos una guía para no perdernos detalle. Pero el tiempo no nos acompañó y como ocurre amenudo en esta época, el complejo se cubría con una densa nube, por lo que las fotos no hacen justicia la monumentalidad, ni al vértigo que se produce al estar en una bella ciudad que fué construida en el cielo.














El Templo del sol tiene dos ventanas por las que entra el sol en los solsticios de verano e invierno

Terrazas de cultivo.




Templo de las tres ventanas. Durante el solsticio de invierno el sol entra pos sus ventanas.



Terrazas de contención


Piedra tallada y orientada al sur, como la constelación La Cruz del Sur.




Piedras que modelan el paisaje.

Piedras modeladas para imitar el paisaje.

Intihuatana. Los Inkas localizaban la posición del sol en los solsticios con esta piedra y ello les servia para planificar los ciclos agrícolas.







Otra de las piedras que modela el paisaje.


Una familia de Llamas se encarga del cuidado del cesped.



Templo del Condor.

Edificios de dos alturas.




Ni la afluencia de público,  ni la lluvia pudieron empañar nuestra vsita a una de las siete maravillas del mundo moderno.

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