Después de la intensidad de nuestro viaje a la India y después de la intensidad de este, digamos, periodo inter-vacacional, este año nos hemos decantado por un viaje a priori más conservador. Pero hemos añadido algunas variables que sin duda van hacer de esta experiencia algo inolvidable. Pero comencemos por el principio, el país elegido es Alemania. En esta ocasión el viaje lo realizaremos un grupo de buenos amigos que nos hemos divertido organizando minuciosamente un recorrido muy sugerente.
Mapa para viajar
Mapa para viajar
De cómo volar de Madrid a Berlín, puede convertirse en un periplo peor que viajar a Sudamerica o a Asia.
Además de nuestras variables, como no, las compañías aéreas (Lufthansa, Brussels airlines y la operadora eDreams) han decidido también añadir algo de interés a nuestro primer desplazamiento, primero retrasando el vuelo Madrid Bruselas y después anulando nuestra conexión de Bruselas a Berlín. Por lo que tras simultanear colas en reclamaciones y en embarques, carreras, disculpas y otras situaciones características que podréis imaginar... , nos quedamos tirados en Bruselas con nuestro equipaje en la mano, a la espera de que Lufthansa se compadezca de nosotros.
Finalmente es Brussels Airlines la que nos da un billete para el único vuelo que queda este día á Berlín. Tras la espera en el aeropuerto y para rematar una de las peores jornadas de vuelo de nuestras vidas, nos hacen esperar una hora más sentados en el avión antes de despegar de Bruselas. Así que una de las cosas que pretendíamos ahorrarnos al viajar a un destino muy cercano eran las horas de desplazamiento pero eso como ya hemos descrito, nuestras esperanzas pronto se esfumaron.
Tras atravesar el parque para dirigirnos al muro de Berlín tuvimos lo que llamamos un desvirgamiento ubicacional. Un personaje violento al que la noche le había quedado corta nos gritó, nos pegó, nos persiguió, nos agarró y la cosa estuvo muy muy muy cerca de terminar en ... la verdad es que él estaba buscándolo... hubo que hacer un gran esfuerzo para no terminar en una comisaría...
Dedicamos el resto del domingo en la visita al mercado de segunda mano de la plaza de Boxhagener. Y después nos dirigimos al norte a Mauerpark donde lo pasamos realmente genial en un ambiente muy agradable y festivo, disfrutando del fantástico karaoke popular y de los demás conciertos improvisados al aire libre. Muy muy divertido y recomendable. Así pasó un primer día de viaje ... lleno de contrastes.
Lunes: En nuestra segunda visita a Berlín, por fin visitaremos el parlamento gracias a las gestiones de Pao por internet, y después vimos todo el centro, Under der Linden, la isla de los museos, la catedral....
Martes de museos: llagamos a las 9 de la mañana a la cola de tickets del museo de Pérgamo. Una pena que su atracción principal se encuentre en obras. Después el museo de la RDA en el que nos parece que no se vivía tan mal en comparación con el "reino franquista". Por último una visita a la Charite para ver el museo de la historia de la medicina que nos ha gustado bastante y por momentos nos ha dejado espeluznados y por otra alucinados por ejemplo con sus soluciones al mal de la catalepsia.
Miércoles: Ya visto lo “más gordo”, hoy disfrutamos del Tiergarten, este magnífico parque que es por momentos un bosque “absolutamente” natural y en otras posee algunas de las “atracciones” que más nos han gustado de Berlín. Para terminar un gran día unos amigos y residentes de la ciudad nos explican parte de su idiosincrasia y nos ayudan a entender el significado de la palabra naipe, un tipo de bares a la antigua que nos dejó realmente enamorados.
Jueves: Para terminar nuestra estancia en Berlín hemos visto las impresionantes estatuas conmemorativas de Parque Treptower.
Berlín es una ciudad dificilmente calificable. Después de ese comienzo de viaje tan accidentado, la imagen de Berlín se había vuelto sucia, atemorizante y oscura. Su metro asfixiante... sus eternas obras... sus jardines de ortigas. Afortunadamente, también descubrimos la parte positiva de ese mundo underground y todo fue cambiando a mejor hasta límites insospechados. Una ciudad permisiva que esconde muchos atractivos entre sus calles menos turísticas y sus locales son una gran parte de ellos. Los hay de muchos tipos para dar gusto a una población tan igualmente variopinta. Sus precios son asequibles y esto nos permite disfrutar de muchos placeres.
Ah! Berlín, Berlín! Que caracter escondes tras esa fachada siempre en reformas!
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