3 de Colonia a Coblenza


En Colonia hemos alquilado un cochazo que nos acompañará durante las próximas nueve jornadas. Nuestra idea básica es hacer la ruta del vino por el Rin (Rhein) y degustar el zumo de sus uvas Riesling. Conocer la selva negra sus pueblos y ciudades y terminar en el sur de Baviera al pié de los Alpes antes de despedirnos de nuestro coche en Munich.



Pero vamos poco a poco. Nuestro primer destino en coche son los palacios de Augustusburg y Falkenlust a los que llegamos temprano y disfrutamos del paseo por los jardines que hay entre ambos soberbios palacios mientras gansos, patos y garzas se refrescan en los estanques. Se encuentran en la localidad de Brühl que nos sorprende con un animado mercado en el que tenemos un primer contacto con los interesantes quesos del país.












Después hacemos una segunda parada en el castillo de Drachenburg (roca del dragón). Mientras ascendemos hacia el castillo nos encontramos Nibelungenhalle, un edificio de 1933 promovido por Hermann Hendrich, de quien se exhibe una colección de pinturas basadas en la tetralogía de R. Wagner sobre el anillo de los nibelungos. En su interior está tambien la cueva del Dragón. Se dice que en este mismo lugar Sigfrido mato al dragón y se hizo invencible al estar en contacto con su sangre. Este mundo freak es completado con una exposición de reptiles sorprendente tanto por su variedad como por su inconveniencia.


Y por fin llegamos a nuestro apartamento cogido por eBooking. Koblenz Apartament en Am Markt 221. Lo describo con detalle por que me gustaría que si vas a esta ciudad estés atento para no caer en este agujero infecto. El aspecto y la estructura del apartemento ya daban un poco de miedo. Al llegar la noche nuestros amigos no pudieron pegar ojo por la infestación de bichos (chinches creemos) que había en su cama. Pero si cabe mas indignante es la actuación del dueño que negó con desfachatez que las fotos de los bichos fueran de su casa ya que tenía otro tipo de sábanas e incluso mintió a eBooking intentando colarles que nosotros no habíamos hecho el checking en su apartamento. Por su parte eBooking también se cubrió de gloria al intermediar levemente entre las partes, lavarse las manos ante tal evidente denuncia y seguir promocionando en a través de su plataforma este atentado contra la salud pública.

Bonita experiencia en Alemania ... Supongo que por suerte nunca nos había ocurrido nada parecido, ni en la India...


 El poco mas de tiempo que teníamos para Constanza lo pasamos esperando que llegara el barco que nos pasaba al centro de la ciudad, al otro lado del rio, barco que nunca llegó. Cuando por fin nos desplazamos en el taxi una tarde soleada nos enseñó el bello lugar donde se unen las riveras vinícolas del Rin y el Mosela.









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